El valor de practicar la lealtad.

La lealtad es importante en todo tiempo. Las personas desean ser tratadas con lealtad, pero deben preguntarse primero si han sido leales con quienes les rodean. Si queremos segar lealtad, debemos comenzar por sembrar ese sentimiento en los corazones de los demás, porque todo lo que sembremos seguro eso mismo cosecharemos; si actuamos con lealtad, seremos correspondidos de la misma manera.

En lugar de preocuparnos por la forma en que nos responden las personas con las que tenemos algún tipo de relación, debemos prestar más atención a la manera en que actuamos nosotros frente a ellas, pues nos están abriendo sus corazones, y vamos a cosechar lo que hayamos sembrado nosotros en ellos. No segaremos las cosechas de otros sino las nuestras, porque cada persona segará su propia siembra dentro de su maravilloso destino. Debemos practicar la lealtad primero con nuestro Padre celestial, y luego con las personas que nos rodean, siempre esperando nuestra cosecha de Dios y no de los hombres, pues nuestro Padre se encargará de traer personas leales como tú, para bendecir tu vida y tu destino.

Nuestro Padre es leal por su naturaleza, la cual nunca cambia y es estable en todo tiempo. No puede practicar la infidelidad hacia sus hijos, ni tampoco corresponder de la misma manera infiel en que algunos pudieran responder. Pero premia y recompensa a todos aquellos que se esfuerzan y son leales de corazón, correspondiéndoles con bendiciones dentro de su futuro.

Cuando somos leales estamos atrayendo las promesas inquebrantables de Dios hacia nuestras vidas, pero cuando practicamos la infidelidad entonces estamos alejando todos los bienestares de Dios hacia nuestras vidas, porque no podemos recibir algo que no estamos brindando a otros.

Empieza hoy a practicar la lealtad y a desarrollar el carácter de tu Padre celestial, y si le has fallado en algún momento recuerda que siempre permanece fiel a todos los que le buscan de corazón; haz poderosos cambios en tu estilo de vida, para que disfrutes del éxito en todas las áreas.

2 Timoteo 2: 11 Palabra fiel
es esta: Si somos muertos con él, también
viviremos con él; 12 Si sufrimos, también
reinaremos con él; Si le negáremos, él
también nos negará.13 Si fuéremos infieles,
él permanece fiel; Él no puede negarse a
sí mismo. Un obrero aprobado.